Realmente, no vendía mucho, lo que intentaba era no
congelarse de frío. Vio a un policía se le acercó y le
preguntó: "Señor, sabrá usted de algún refugio donde un niño pueda dormir
esta noche? Normalmente duermo en una caja de cartón que guardo
en el callejón, pero es que esta noche hace demasiado frío y
me gustaría estar en un lugar cálido"
El policía miró al chico y le dijo:
"Baja por esta calle, hasta una casa blanca, toca la puerta
y cuando te abran solamente di: Juan 3:16" y te dejaran pasar."
El niño obedeció, llegó a la casa y tocó a la puerta.
Una gentil señora abrió la puerta, el niño la miró y le dijo: "Juan 3:16".
La señora le contesta: "Pasa hijo mío. Lo toma de la mano
y lo sienta en una mecedora cerca de una
vieja chimenea que estaba encendida.
La señora sale de la habitación y el chico piensa por un breve instante:
La verdad es que no entiendo Juan 3:16, pero en verdad
puede hacer que un chico se caliente en una noche fría.
Al rato, la señora regresa y le pregunta al chico:
"Quisieras comer?"
El chico respondió:
"Un pancito no me vendría mal, hace días que no como y
no me vendría nada mal un poco de pan".
La señora tomo al niño de la mano, lo llevó a la cocina y lo sentó
en una mesa llena de exquisitos manjares. El chico comió
y comió hasta que ya no pudo más y entonces penso: La verdad es
que no entiendo a Juan 3:16, pero es seguro que llena un estomago hambriento.
Al terminar, la señora tomó al chico de la mano y lo llevó al baño,
donde lo esperaba una tina llena de agua tibia y olorosas burbujas.
Mientras el chico se sumergía en la tina, pensaba:
La verdad es que ahora menos entiendo a Juan 3:16, pero ya se que este
puede dejar bien limpio a un chico sucio.
En verdad yo nunca había tomado un baño de verdad, en toda mi vida.
El único baño que recuerdo fue la vez que me metí debajo del
hidrante de los bomberos, un día que estos lo abrieron y dejaron
caer el agua por la calle.
La señora regresó por el chico, lo llevó a una habitación, lo vistió
con un pijama y lo acostó en una inmensa cama con una almohada
de plumas. Lo cubrió con una espesa colcha, lo besó y le deseo
dulces sueños, apagó la luz y salió.
El chico, bien abrigado en la cama veía, a través de la ventana,
la nieve caer y pensó: La verdad es que Juan 3:16 puede hacer
que un chico cansado pueda descansar.
La mañana siguiente, la señora regresó con ropa limpia y lo llevó ante
la misma mesa de la noche anterior, llena de ricos manjares para el
desayuno, después de comer, la señora lo sentó en la misma mecedora
de la noche anterior y tomó en sus manos una vieja Biblia. Se sentó
frente a él, le miró a los ojos y con una dulce voz le dijo:
"Entiendes a Juan 3:16?"
"No señora, anoche fue la primera vez en mi vida que oí sobre él,
cuando el policía me dijo que se lo dijera a usted".
La señora abrió la Biblia, la abrió en Juan 3:16 y comenzó a explicarle
acerca de Jesús. Ahí, frente a esa vieja chimenea, el chico entregó su
corazón y su vida a Jesús, al tiempo que pensaba: Juan 3:16, quizá
no lo entienda, pero hace que un chico perdido se sienta seguro, se sienta amado.
Saben? Yo tampoco lo entiendo: Cómo fue que Dios estuvo dispuesto
a mandar a su único hijo a morir por mi, y cómo fue que
Jesús estuvo dispuesto a ello.
No comprendo la agonía del Padre y de toda la Corte Celestial al
presenciar el sufrimiento de la pasión y muerte de Jesús. No entiendo
la intensidad del AMOR de Jesús por MI, que lo mantuvo
en su camino hacia la cruz hasta el fin. Yo no lo entiendo,
pero de lo que si estoy seguro, es de que hace que esta vida valga
la pena vivirla y que nuestra misión debe ser cumplida.
...JESUS TE AMA..RECUERDALO....OK!
"Juan 3:16: Porque así amó Dios al mundo: hasta dar su hijo único, para
que todo aquel que cree en EL no se pierda, sino que tenga vida eterna."
Linda Historia...Verdad?
Eniviado por mi amiga Kenny